06 Marzo 2025

marzo 6, 2025
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Que estoy pensando hoy jueves 06 marzo 2025:

Que vida muchas veces es lo suficientemente larga, y se nos ha dado una cantidad suficientemente generosa para los logros más elevados, si todo se invirtiera bien. Pero cuando se desperdicia en lujos descuidados y se gasta en actividades no buenas, finalmente nos vemos obligados por la limitación final de la muerte a darnos cuenta de que hemos fallecido antes de que supiéramos que estaba pasando.

La verdadera paradoja es que cuando llega lo inevitable, miramos hacia atrás y nos damos cuenta de que nunca vivimos realmente. Pasamos nuestros días obsesionados con un futuro que tal vez nunca llegue, descuidando el único momento garantizado: este instante.

Nos volvemos como el mítico avaro, que atesora oro, pero nunca disfruta de su calidez. Olvidamos que el tiempo se lo lleva todo, robándonos nuestra juventud, energía y nuestras propias vidas. Un día, miramos hacia arriba, con la bóveda llena pero nuestros cuerpos frágiles, y nos damos cuenta de que hemos estado caminando sonámbulos por la vida.

Nuestra obsesión por "más" nos ciega ante el "suficiente" que ya está presente El dinero por sí solo como objetivo es la receta para una existencia vacía. Debemos afrontar lo absurdo de nuestras prioridades.

¿De qué sirve acumular riqueza si estás demasiado enfermo para disfrutarla? ¿Cuál es el punto de preocuparse infinitamente por un futuro que tal vez nunca llegue si se pierde la belleza del presente?
¿Es éste, entonces, el defecto inherente de buscar una vida mejor?
¿Estamos destinados a quedar atrapados en este bucle autodestructivo? Talvez no. 

Merece la pena reflexionar. Sobre una realidad para replantear nuestra percepción de la buena vida.
La verdadera riqueza es la riqueza de nuestras experiencias, la profundidad de nuestras conexiones y la vitalidad de nuestra salud. La verdadera riqueza es también el enfoque consciente en el aquí y el ahora, el único lugar donde la vida realmente ocurre. No debemos quedarnos atrapados en los extremos. Encontremos el “medio dorado”. Ya que las mejores cosas se sitúan entre los extremos.

Podemos asegurar nuestro futuro, sí, pero no a expensas de nuestro yo presente. Reconocer que el dinero es una herramienta, no un fin en sí mismo. Una herramienta para mejorar nuestra vida, no consumirla. No desperdiciemos el presente en una loca lucha por más.

Encontremos alegría en lo ordinario, conectémonos con quienes importan y crean recuerdos que inspirarán a otros mucho después de que ya no estemos. Una vida consciente basada en el presente es una riqueza sin medida. Prioricemos nuestra salud. Un cuerpo sano te permite experimentar la vida plenamente, saborear el presente y afrontar el futuro con la cabeza despejada y el corazón agradecido.

La vida se divide en tres partes: lo que fue, lo que es y lo que será. De estos tres períodos, el presente es corto, el futuro es dudoso y sólo el pasado es seguro. La elección es nuestra: vivir o simplemente existir.
Podemos liberarnos del ciclo abrumador. Podemos elegir estar presentes, saborear alegrías simples y nutrir nuestro cuerpo y nuestra mente. Podemos elegir vivir de verdad antes de que sea demasiado tarde.

Mi gratitud por dedicar tu tiempo en leer, que tengas un día maravilloso.

Patricio Varsariah.
El arte de vivir implica saber cuándo aguantar y cuándo soltar.
 

28 Febrero 2025

febrero 28, 2025

Que estoy pensando hoy 28 de febrero 2025:

Que, no puedes calmar la tormenta. Lo que puedes hacer es calmarte tú mismo y la tormenta pasará gradualmente. Así que haz lo posible por respirar cuando la negatividad te rodee hoy. Deja que la calma sea tu superpoder. La capacidad de no reaccionar exageradamente ni tomarte las cosas demasiado a pecho mantiene tu mente despejada y tu corazón en paz, lo que en última instancia te da la ventaja.

Además, recuerda que es difícil estar cerca de las personas cuando creen que todo lo que sucede a su alrededor es un ataque directo contra ellas o que, de alguna manera, toda gira en torno a ellas. No caigas en esta trampa. Lo que las personas dicen y hacen tiene mucho más que ver con ellas que contigo. Las reacciones de las personas hacia ti tienen que ver con sus perspectivas, heridas y experiencias. Si las personas piensan que eres increíble o creen que eres el peor, nuevamente, tiene más que ver con las tormentas que están atravesando y cómo ven el mundo.

Ahora bien, no estoy sugiriendo que debamos ser narcisistas autocomplacientes e ignorar todas las opiniones y comentarios que recibimos de los demás. Simplemente estoy diciendo que una cantidad increíble de dolor, decepción y tristeza en nuestras vidas proviene directamente de nuestra tendencia a tomar las cosas demasiado personalmente. En la mayoría de los casos es mucho más productivo y saludable dejar de lado las opiniones buenas o malas que otras personas tienen de ti y actuar con tu propia intuición y sabiduría como guía.

Este pequeño truco puede cambiar positivamente la forma en que vemos a las personas que nos ofenden. Digamos que alguien acaba de decirnos algo desagradable. ¡Cómo se atreve! ¿Quién se cree que es? ¡No tiene ninguna consideración por nuestros sentimientos! Pero, por supuesto, con una reacción acalorada como esta, tampoco estamos teniendo ninguna consideración por sus sentimientos; es posible que esté sufriendo por dentro de formas inimaginables. 

Al recordar esto, podemos tratar de mostrarle empatía y darnos cuenta de que su comportamiento probablemente esté impulsado por algún tipo de dolor interior. Está siendo desagradable como un mecanismo de afrontamiento para su dolor. Y así, mentalmente, podemos darle un abrazo. Podemos tener compasión por esta persona rota, porque todos hemos estado rotos y hemos sentido dolor en algún momento también. Somos iguales en muchos sentidos. A veces necesitamos un abrazo, un poco de compasión extra y un poco de amor inesperado.

Mi gratitud por dedicar tu tiempo en leer, que tengas un día maravilloso.

Patricio Varsariah.
Te deseo tanta salud, como gotas tiene la lluvia.
 

26 Febrero 2025

febrero 26, 2025


Nos enfrascamos en nuestras propias ideas y, literalmente, no sabemos si nuestra vida es mejor que las pocas cosas que no salen como queremos. Otras veces hablamos mucho de un montón de cosas que en realidad no importan tanto. Examinamos y dramatizamos lo insignificante hasta que nos ponemos azules y luego nos sentamos y nos rascamos la cabeza, desconcertados por lo insatisfactoria que parece la vida.

Pero cuanto más mayores nos hacemos, más tranquilos nos volvemos y menos dramas y caos sin sentido nos involucramos. La vida nos hace más humildes gradualmente a medida que envejecemos. Nos damos cuenta de cuántas tonterías nos hemos preocupado y en las que hemos perdido el tiempo.

La verdad sea dicha, la tarde siempre entiende lo que la mañana ni siquiera sospechó.

Aquí hay algunas cosas que aprendí con el pasar de los años, que también he ido validando gradualmente durante las últimas cuatro décadas: cosas en las que todos tendemos a centrarnos y preocuparnos cuando somos más jóvenes, pero que finalmente nos damos cuenta de que importan mucho menos de lo que pensábamos originalmente:

1. Las inevitables frustraciones de un día normal.
El 90 por ciento de lo que te estresa hoy no importará dentro de un mes. Tarde o temprano lo sabrás con certeza. Así que haz lo mejor que puedas para dejar de lado las tonterías, mantenerte positivo y seguir adelante con gracia y propósito.

2. Los fracasos que a menudo te hacen sentir cohibido.
Cuando estableces metas y asumes riesgos calculados en la vida, eventualmente aprendes que habrá momentos en los que tendrás éxito y habrá momentos en los que fracasarás, y ambos son igualmente importantes a largo plazo. Aprendemos el camino sobre la marcha.

3. Lo “perfecto” que podría o debería ser todo.
Comprender la diferencia entre el esfuerzo razonable y el perfeccionismo es fundamental para dejar atrás las fantasías y retomar el rumbo de tu vida. El perfeccionismo no solo te genera estrés y ansiedad innecesarios por la necesidad superficial de “hacerlo siempre bien”, sino que, en realidad, te impide hacer cualquier cosa que valga la pena.

Mi gratitud por dedicar tu tiempo en leer, que tengas un día maravilloso.

Patricio Varsariah.
Te deseo tanta salud, como gotas tiene la lluvia.
 

25.Febrero.2025

febrero 25, 2025

Que la vida no debería ser siempre una cuestión de llegar a algún lugar. En algún momento, debería ser una cuestión de ahora. En algún momento, el ahora debe ser suficiente. De lo contrario, seguiremos persiguiendo una fantasía: un lugar imaginario en el futuro donde todo es exactamente como queremos que sea.

Todos estamos tratando de llegar a un lugar donde se satisfagan todas nuestras necesidades y deseos. Esa es la búsqueda. Pero la búsqueda nubla el momento. La búsqueda nos ciega a lo que ya tenemos y a la disponibilidad de la paz en el momento.

No podemos tener todo lo que queremos, pero podemos tener paz. Está disponible para todos nosotros, ahora mismo.

Mi gratitud por dedicar tu tiempo en leer, que tengas un día maravilloso.

Patricio Varsariah.
Te deseo tanta salud, como gotas tiene la lluvia,

 

06. Enero.2024

enero 6, 2024



Tenemos una voz en nuestra cabeza que siempre parece estar hablando. Esa voz evalúa constantemente qué es bueno y qué no. Está evaluando constantemente nuestras experiencias pasadas, posibles resultados futuros, lo que la gente piensa de nosotros, etc.

Esa voz es un diálogo que tenemos con nosotros mismos. Es la voz de nuestros debates internos. Son las cosas falsas que nos decimos a nosotros mismos sobre nosotros mismos, sobre los demás y sobre nuestras circunstancias.

Cree saberlo todo y al mismo tiempo discute consigo mismo. Es la voz interior que usamos para convencernos de entrar y salir de las cosas. Son las discusiones que imaginamos tener con otras personas. La voz que te dice que eres mejor de lo que realmente eres y la voz que te dice que eres peor de lo que realmente eres.

Nuestra verdadera voz, la voz apacible del espíritu, no habla con palabras. No habla español ni ningún otro idioma, pero lo entendemos. Es decir, si estamos escuchando. Si apagamos el diálogo y solo escuchamos.

El diálogo es como las ondas en un estanque. Es una perturbación. Una perturbación de nuestra naturaleza pacífica. Otra analogía sería el barro.  ¿Tienes paciencia para esperar hasta que el lodo se asiente y el agua esté clara?"

Patricio Varsariah.
www.patriciovarsariah.com
 

05- Enero - 2024

enero 5, 2024


Preocuparme nunca antes me había llevado a ninguna parte. 

Entonces, ¿por qué debería hacerlo ahora? 

Hubo muchas ocasiones en las que podría haber muerto, pero no lo hice. Hubo muchas ocasiones en las que hice planes, pero no funcionaron. Y hubo muchas ocasiones en las que dije al diablo con esto, pero las cosas salieron bien de todos modos.

Creemos que tenemos el control, pero nuestro control es muy limitado. Podemos controlar nuestra actitud y comportamiento hasta cierto punto, pero tenemos mucho menos control de los resultados. De lo que harán otras personas, de lo que hará la naturaleza, de las oportunidades que tendremos a nuestra disposición, etc.

Nuestra inseguridad proviene del miedo. Miedo a que nuestras necesidades no sean satisfechas. Miedo a que no importamos. Miedo a que las cosas no sean como pensamos. Somos inseguros porque nos preocupamos. Somos inseguros porque no podemos dejarnos llevar y estar presentes en el momento.

Pero, ¿con qué frecuencia nuestros miedos se hacen realidad? No muy a menudo, ¿verdad? Vaya con las probabilidades. Lo más probable es que la gran mayoría de tus miedos no se hagan realidad. Y los que lo hacen, puede que no sean tan malos como imaginas.

Permite que los problemas de un día sean suficientes. Preocuparse por el mañana no lo mejorará. Y podrías arruinar tu último día preocupándote por un día que no llegará. Deberíamos considerar cada día como posiblemente el último, porque algún día lo será.

 Preguntémonos: si hoy fuera nuestro último día, ¿qué cosas nos gustaría hacer? ¿Y cuáles son algunas cosas que deberíamos evitar?

Patricio Varsariah.
www.patriciovarsariah.com
 

Cuanto mejor odian, más mienten.

octubre 9, 2023


En el mundo actual, presa de las exasperaciones internacionales, ¿no toma el odio frecuentemente la máscara de la mentira? ¿Y no es la mentira una de las mejores armas del odio, quizá la más pérfida y la más peligrosa? El odio no puede tomar otra máscara, no puede privarse de esta arma. No se puede odiar sin mentir. E inversamente, no se puede decir la verdad sin sustituir el odio por la compasión. 

Todo hombre que odia, por el contrario, se detesta a sí mismo, en cierto modo. No hay, pues, un lazo lógico entre la mentira y el odio, pero existe una filiación casi biológica entre el odio y la mentira.

La libertad no consiste en decir cualquier cosa y en multiplicar los periódicos escandalosos, ni en instaurar la dictadura en nombre de una libertad futura. La libertad consiste, en primer lugar, en no mentir. Allí donde prolifere la mentira, la tiranía se anuncia o se perpetúa.

El odio es en sí mismo una mentira. Se calla instintivamente con relación a toda una parte del hombre. Niega lo que "en cualquier hombre" merece compasión. Miente, pues, esencialmente, sobre el orden de las cosas.

El privilegio de la mentira es que siempre vence al que pretende servirse de ella. Por ello, los servidores de Dios y amantes del hombre traicionan a Dios y al hombre desde el momento que consienten en la mentira por razones que se creen superiores.

No, ninguna grandeza se ha establecido jamás sobre la mentira. La mentira, a veces, hace vivir, pero nunca eleva.  En apariencia, hoy todo el mundo ama a la y todo el mundo posee una verdad. Pero es el extremo de una decadencia. La verdad pulula sobre sus hijos asesinados.

Yo era entonces mucho más pesimista de lo que soy ahora. Es cierto que nosotros no repararemos a los hombres. Pero no los rebajaremos. Por el contrario, los levantaremos un poco a fuerza de obstinación, de lucha contra la injusticia, en nosotros mismos y en los demás. 

Pero está por construirse la verdad, como el amor, como la inteligencia. En efecto: nada es dado ni prometido, pero todo es posible para quien acepta empresa y riesgo. Es esta apuesta la que hay que mantener en esta hora en que nos ahogamos bajo la mentira, en que estamos arrinconados contra la pared. Hay que mantenerla con tranquilidad, pero irreductiblemente, y las puertas se abrirán.

He dicho…

Patricio  Varsariah
 

Un abrazo.

octubre 9, 2023


Un abrazo vale más que mil palabras, pero siempre y cuando sepamos qué palabras queremos deletrear con el abrazo. Su verdadero significado patrimonial no reside solo en darlo y en recibirlo, sino sobre todo en elegir a quién se lo damos y de quién lo recibiremos.

Rodeamos con nuestros brazos a alguien y ese alguien hace lo mismo con nosotros en una especie de órbita que hace que dos cuerpos se acoplen por un instante como si fueran una unidad.

Como hay muchos tipos de abrazo y muchas personas a quienes podemos agasajar con él, el abrazo se convierte en maravilloso cuando el que lo da y el que lo recibe conocen el significado inestimable que guarda para cada uno de ellos.

Si el significado es muy valioso para ambos, si hay un punto de coincidencia, si hay reciprocidad semántica y se sabe con antelación, darse un abrazo como experiencia clausura de unas palabras ya innecesarias es una siderurgia afectiva en la que durante un breve instante dos cuerpos se ciñen y se hacen uno porque algo recíprocamente importante los une.

El abrazo es una poderosa forma de transmitir información afectiva, de solidificar ese cariño que requerimos las personas para sentirnos personas. Resulta llamativo cómo el abrazo se siente cómodo tanto en los estallidos de alegría como en los de tristeza.

Puede servir para expresar la dicha que supone que contigo me inauguro a cada instante, para ratificar que en tus ojos se suicidan los míos, para demostrar que tu existencia es importante para mí, para proclamar que no me desentiendo de ti, para celebrar que de repente la vida se muestra favorable a nuestros intereses, para ensalzar el encuentro, para mostrar aprecio, agradecimiento, estimación.

Pero el abrazo también sirve para cometidos escoltados por sentimientos que exudan tristeza. Sirve para cauterizar las heridas que delatan nuestra fragilidad, para acompañar en la pesadumbre y el desmoronamiento, para los momentos de aflicción en que anticipamos que cualquier palabra por muy acendrada que sea no merece rasgar el silencio que solicita la ocasión, para sellar una despedida, para enjugar las lágrimas.

El éxito en la vida, es que alguien te espere en algún sitio. Estoy persuadido de que ese alguien que nos está esperando, o al que estamos esperando, nos dará un abrazo. Ese es el éxito para que la vida humana pueda seguir existiendo. 

He dicho…

Patricio Varsariah
 

¡¡¡EN PAZ!!!

abril 29, 2023


Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, vida, 
porque nunca me diste ni esperanza fallida, 
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida.

Porque veo al final de mi rudo camino 
que yo fui el arquitecto de mi propio destino. 

Que, si extraje las mieles o la hiel de las cosas, 
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas: 
cuando planté rosales, coseché siempre rosas. 

Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno: 
¡más tú no me dijiste que mayo fuese eterno! 

Hallé sin duda largas las noches de mis penas; 
mas no me prometiste tan sólo noches buenas; 
y en cambio tuve algunas santamente serenas… 

Amé, y quizás fui amado, el sol acarició mi faz. 
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!!  

Patricio Varsariah
 

El secreto del éxito.

marzo 20, 2021


El verdadero secreto del éxito es ser uno mismo, es hacer realmente lo que uno desea, es sentir realmente lo que uno desea sentir, es centrarse en lo más profundo de uno mismo, y ver lo que uno siente y... eliminar todo aquello que nos estorba , que nos aparta de nosotros mismos. Es olvidar el pasado y vivir el ahora con toda nuestra alma, concentrados en lo que vemos, lo que sentimos, lo que escuchamos, lo que olemos, saboreando la vida al máximo, disfrutando de todos los regalos de la vida, de todo lo que compartimos con los demás, deleitándonos con la belleza que nos rodea, amando y dejando que nos amen, creyendo en nosotros mismos y en nuestra grandeza, y en los demás y su grandeza, afirmando nuestros deseos en voz alta, sabiendo que ya están conseguidos. 

El secreto del éxito es crear un mundo al que todos quieran pertenecer, afirmar y decretar con certeza absoluta todo lo que albergamos en nuestro corazón, es hacer lo mejor que podemos cualquier cosa, es entregarnos y comprometernos al 100% en cada momento de nuestra vida, es liderar con el corazón siempre, es navegar por la vida sabiendo hacia donde vas, desafiando al destino, es saber lo que va a suceder puesto que es consecuencia de nuestros deseos, convicciones, determinación, coraje, decisión, trabajo en equipo, nuestra visión y nuestra fe. El secreto del éxito es saber que estás cumpliendo con tu misión en la vida que no es otra cosa que seguir los dictados de tu corazón. ¡Ahora que conoces el secreto del éxito, sé una persona de éxito y vive con pasión escuchando tu corazón!

he dicho...
Patricio.Varsariah.
 

Un comentario sin malicia.

marzo 9, 2021
A veces leo frases que me molestan, porque parecen preciosas, pero, si las piensas y las analizas un poco, son infumables. La última que he visto de este estilo decía: “Un día alguien te va a abrazar tan fuerte que todas tus partes rotas se juntarán de nuevo”. No sé de dónde sale la cita, pero sé que a la gente parece gustarle mucho porque no deja de compartirse.

Y quizás os preguntaréis por qué esta frase no me gusta. Ahí van mis motivos:

En primer lugar, porque hace que te olvides del presente y te condiciona a esperar una supuesta felicidad futura. Pero, en verdad, lo único que tenemos es este presente y la posibilidad de aceptarlo tal como es, de quererlo tal como es, de vivirlo tal como es.

En segundo lugar, porque aparece un “alguien” indeterminado que tiene que solucionar tus problemas y, así, dejas en manos de otra persona la responsabilidad de tu vida. Cuando, en realidad, solo tú puedes sanarte, solo tú puedes hacerte feliz, solo tú decides qué, cómo, dónde y cuándo.

En tercer y último lugar, porque habla de unas “partes rotas” que “se juntarán de nuevo”. Así, de golpe. Imagino que el individuo en cuestión será entonces un mago o un cirujano…. Pero, volviendo a hablar en serio, creo que es importante no olvidar que la sanación de toda herida, sea física o psíquica, requiere un proceso. Y que es un proceso necesario para que integremos la enseñanza que dicha herida traía consigo. Poco a poco. Paso a paso. Una recuperación mal hecha acaba produciendo la atrofia del músculo, hueso o parte implicada. Y, en cambio, si nos hacemos conscientes del proceso y somos capaces de observarlo, aceptarlo y amarlo, es posible incluso que lleguemos a verlo como un regalo y a sentirnos agradecidos por lo que aprendimos en el camino.

Estos son los motivos por los que la frasecita no me gusta. Estoy convencido de que somos los creadores de nuestra realidad y, por eso, deberíamos tener cuidado con las frases que elegimos para identificarnos. 

Propongo cambiar: “Un día alguien te va a abrazar tan fuerte que todas tus partes rotas se juntarán de nuevo”, por “Aquí y ahora, yo soy responsable de mi vida, de mis decisiones y de mis acciones. Aquí y ahora, yo decido ser feliz.”

Patricio Varsariah.
 

14 febrero 2021

febrero 14, 2021
He estado viviendo con un sentimiento extraño durante algunas semanas: una sensación de esperanza mezclada con anticipación mezclada con energía y volvió a crecer con las noticias sobre vacunas que trajeron el fin de la pandemia a la vista. Por primera vez en meses, tengo la energía, y la esperanza es el entorno ideal para introducir nuevos hábitos o emprender nuevos proyectos. Un momento de esperanza es un poderoso motivador

Sentirse esperanzado puede cambiar nuestra perspectiva tanto sobre el futuro como sobre cómo ve nuestro entorno y a nosotros mismos en el momento. Es probable que seamos más positivos, menos críticos contigo mismo y con los demás, y asignemos atribuciones menos dañinas a eventos externos y comportamientos de los demás.

En otras palabras, este momento también es el momento perfecto para pensar en las transiciones personales, y aprovechar al máximo esa sensación de comenzar desde cero, sea lo que sea que deseamos lograr.

Como cualquier experiencia positiva, los momentos en la cima de la montaña pueden ser fugaces. Eso significa que cualquier explosión de motivación se desvanecerá con el tiempo, especialmente a medida que enfrentamos las dificultades de la realidad en la que todavía estamos atrapados (todo lo que necesitas es encender las noticias o salir a tu puerta).

Para hacer que nuestra esperanza, y la motivación que nos acompaña, dure más tiempo, encomiendo vincular nuestros buenos sentimientos actuales a algo tangible a lo que podamos regresar más adelante. 
Hacer eso creará un ancla en nuestra mente al que podremos volver cuando comencemos a sentirnos oprimidos. Estamos creando memoria muscular para anclar la sensación de esperanza que tenemos ahora para poder generarla de nuevo más adelante.

El vínculo entre nuestros pensamientos y nuestras emociones es de dos vías: cómo nos sentimos puede afectar lo que pensamos y, posteriormente, cómo nos comportaremos.

Aprovechemos al máximo cada buen sentimiento etiquetándolo con un pensamiento específico. Por ejemplo, si se siente optimista, podría decirse a sí mismo o a otra persona: "La esperanza es muy motivadora".

Esto ayudará a saborear la emoción y brindará la oportunidad de reflexionar sobre las emociones secundarias, como la gratitud. Y cuanto más podamos reflexionar sobre nuestro propio estado emocional, ya sea hablando de ello, escribiendo en un diario o simplemente pasando un tiempo pensando por nuestra cuenta, más fácil será procesar nuestros sentimientos en acción.

Por muy agradable que sea empezar a imaginar el futuro de nuevo, todavía estamos atravesando una pandemia mundial. El miedo y la ansiedad crecientes sobre el presente no tienen por qué agotar nuestra energía para lo que está por venir. Es posible existir en dos estados emocionales a la vez sin ser consumido por ninguno de los dos.

Si notas que tu esperanza se desvanece, Controla tu meñique. Lo más probable es que tu dedo más pequeño no sienta la desesperación existencial que siente nuestro cerebro en este momento. Es importante separar el sentimiento abrumador del resto de nosotros para que puedas reconocer y aferrarte a un símbolo simple de nuestra motivación positiva.

A veces, no podremos aferrarnos a él. Está bien. Cada vez que nos acerquemos a un punto bajo con curiosidad en lugar de juzgarnos a nosotros mismos, le estamos enseñando a nuestro cerebro cómo responder de manera más positiva en momentos de estrés, una habilidad que todos todavía necesitamos en el futuro previsible.

Saludos.
Patricio Varsariah.
 

«Háblame de ti».

febrero 7, 2021
Cuando piensas, sueñas y hablas, los temas que te resultan más interesantes y emotivos son aquellos que tratan de ti, de tu vida y de las cosas que te importan.Lo más importante del mundo es uno mismo

Al hablar de nosotros mismos ofrecemos la información más reveladora. Por eso, si quieres conocer a una persona, busca un lugar tranquilo, siéntate cómodamente con ella y, sin prisas, hazle la pregunta clave: «Háblame de ti».

Saludos.
Patricio Varsariah.
 

Aún en las dificultades.

febrero 3, 2021
En estos meses de restricciones por el Corona Virus, escapar de la monotonía es a menudo intensificar la monotonía; escapar de la soledad es desencadenar un profundo sentimiento de soledad. No se trata de escapar, sino de atravesar. 

Hay tres velos que distorsionan la visión mental e impiden la sabiduría liberadora y la paz interior. Son la reacción, la interpretación y la imaginación descontrolada. Así la mente cae en sus propios códigos rígidamente establecidos. 

¿Quién dice lo que es o no es monotonía? 

Un día me preguntaron: llevas más de 20 años atendiendo a clientes insatisfechos: «¿No te aburres de hacer siempre lo mismo?». "¡Ah! -le contesté-, pero ¿es que acaso hago siempre lo mismo?» Si la mente se renovase, ¿dejaríamos de ver como interesante lo que un día nos lo pareció? 

La monotonía también está en la mente. Aun en la rutina subyace lo imprevisible; incluso en lo cotidiano hay una magia para el que sabe verla. Sirve de ejemplo el de un hombre que siempre estaba aburrido. Unos amigos se propusieron divertirle, pero no fue posible. Le hicieron viajar por países exóticos, le llevaron a fiestas, le presentaron personas fascinantes. Nada pudo hacer salir de su tedio, porque la mente era su tedio. Otro hombre no hacía nada especial. Todos los atardeceres se sentaban algunas horas en su mecedora y miraba el horizonte. Cada atardecer era un prodigio, un espectáculo, un verdadero acontecimiento. La fiesta estaba en su mente, no sólo en el hermoso atardecer.

A veces no se puede cambiar lo que es, pero sí la actitud ante lo que es. Lo que a unos atrae a otros repele; lo que a unos apasiona a otros deja indiferente. Si no podemos cambiar lo que es, cambiemos nuestro punto de vista o enfoque ante lo que es. Pero la mente no sólo es saltarina como un mono, sino que también puede ser tan necia como el mono que fue atrapado en una botella. ¿Conoces la historia? 

Un hombre, para atrapar a un mono, colocó una botella de cuello largo en el campo y dejó dentro de algunos ella frutos secos, que tan apetecibles resultan a estos animales. Un mono metió el brazo y atrapó los frutos secos, pero al querer librarse de la botella no pudo consiguió, porque en su avidez no comprendía que sólo necesitaba abrir la mano, pues el puño era lo que no podía salir a través del cuello de la botella. El resultado fue evidente: el hombre cazó al mono.

Cada vez que la mente se cierra, es monotonía, embotamiento y mediocridad; cada vez que se abre, es frescura, vitalidad e intensidad. Si nos contraemos, la energía se estanca; si nos relajamos, la energía se expande. Aún en las dificultades, en la zozobra y la amargura, podemos aprender a soltamos.

En lugar de quedarse en casa por temor lo que te ayuda es el pensamiento de que te quedas para proteger a los demás y evitar que otros se contagien.

Saludos.
Patricio Varsariah
 

Grandes lagunas en el estilo de vida.

enero 31, 2021


Hemos recorrido un largo camino y nos queda un largo camino por recorrer. 

Hemos aprendido mucho. Hemos creado muchas cosas asombrosas. Hemos descubierto cómo utilizar los recursos naturales de formas ingeniosas para mantenernos a nosotros mismos. No solo para mantenernos a nosotros mismos, sino también para vivir un estilo de vida relativamente cómodo.

Una persona de clase media que vive hoy disfruta de más lujo que la persona más rica del mundo hace un siglo. Sin embargo, todavía tenemos miles de millones de personas luchando. Incluso en los países más desarrollados, tenemos a millones de personas que luchan por simplemente pagar el alquiler o tener una pequeña casa. La mayoría de nosotros tenemos que esclavizarnos durante décadas bajo el gobierno de jefes y prestamistas antes de poder tener una casa modesta para vivir.

Hemos recorrido un largo camino económica (y socialmente). Hay muchas menos personas que viven en la pobreza (per cápita) que nunca. La gente vive más. Más personas pueden leer y escribir. El crimen violento ha bajado. Hay menos guerras importantes. Las mujeres y las personas de color tienen más derechos (las personas en general tienen más derechos). Pero con todo lo que hemos logrado, todavía tenemos grandes lagunas en el estilo de vida.

En otras palabras, la codicia sigue siendo un problema importante. No hay una solución fácil. Necesitamos una economía de mercado, necesitamos capitalismo. Pero también necesitamos una revolución espiritual, donde el capitalismo sea visto como una forma de servir a la humanidad, en lugar de servir a uno mismo. No muchos de nosotros nos hemos dado cuenta de que nuestra vida espiritual y nuestro servicio a los demás deben ser nuestra prioridad.

Todos estamos en el negocio de servir a los demás (excepto a los ladrones y a los políticos). Pero no todos saben que lo son. La mayoría de la gente simplemente está haciendo un trabajo, haciendo lo que el jefe quiere que hagan, para poder seguir cobrando.

Incluso hay empresarios y políticos que no se dan cuenta de que están en el negocio de servir a la gente. En cambio, piensan que están en el negocio de extraer dinero de las personas.

La satisfacción en el lugar de trabajo y en los negocios pertenece a quienes saben que su trabajo es brindar un servicio a los demás. Especialmente cuando se trata de algo para lo que tiene un talento único y que proporciona a las personas no solo lo que quieren, sino lo que necesitan.

¿Qué satisfacción hay en vender tabaco? ¿Qué satisfacción hay en ser simplemente esclavo de alguien, abusado por clientes ingratos? ¿Qué satisfacción hay en simplemente seguir un manual de instrucciones? ¿Qué satisfacción hay en simplemente intercambiar tiempo y trabajo por dinero?

¿Estamos aquí simplemente para sobrevivir? ¿O estamos aquí para aprender algo y ser parte de algo más grande que nosotros?

Saludos.
Patricio Varsariah.
 

¡Cuánta pesadumbre inútil!

enero 28, 2021
Hay un raro mecanismo en la mente, entre otros no menos extraños, que es fuente de incertidumbre, desdicha innecesaria y tribulación. Es una misteriosa resistencia a lo que es y una compulsiva tendencia a que sea lo que no es. 

¡Cuánta pesadumbre inútil! Pero hay un arte de vida que se llama «el arte de fluir», como el riachuelo que sabe encontrar el punto de menor resistencia para seguir gloriosamente fluyendo, con sus aguas límpidas y renovadas. No aceptamos lo inevitable y añadimos tensión a la tensión y damos la espalda a cualquier oportunidad para la quietud interior. 

Cuando estás aquí, tu mente está allí; cuando estás con una persona deseas a otra, o cuando estás tomando una taza de té estás pensando en otra cosa bien distinta. Siempre, como dice el adagio, parece más verde y apetecible la hierba del jardín del vecino. No se valora lo que se posee, sino lo que se puede llegar a poseer. 

Al no saber absorber, creamos focos de inútil resistencia psíquica que fortalece aquello que queremos evitar. Reflexiona sobre ello. Fortalecemos aquello que queremos evitar, del mismo modo que sufrimos por no querer sufrir o alejamos la felicidad por buscarla compulsivamente. 

Tal vez es la ley conocida como la del «esfuerzo invertido». La mente puede convertirse en una enfermedad o una verdadera pesadilla. Si está sola, quiere estar con alguien; si está con alguien, anhela hallarse en soledad. Tiene sus antojos, sus caprichos. En lugar de estar abierta, se cierra y enrarece su atmósfera con miedos y paranoias. 

Aprender a moverse con las configuraciones y arabescos de la vida es una conquista importante y procura mucha paz interior. Resistirse inútilmente, como aptitud mental neurótica, es fuente de dolor. Debemos trabajar la apertura. Es una noble ejercitación que llevar a cabo en la vida cotidiana. Es una terapia. 

La resistencia es un tipo de aversión. La aversión fortalece el objeto de la aversión. Sucumbimos irremisiblemente. Se quiere parcializar la vida. Hay que saber moverse con lo que es y no con lo que no es. 

La vida para mí es una bendición, porque he aprendido a no descartar lo que no puede ser descartado. En suma, si llega el verano, suda; si llega el invierno, tiembla..., pero mantén la mente atenta y serena especialmente en estos tiempos de pandemia.

Saludos.
Patricio Varsariah.
 

la auténtica serenidad.

enero 28, 2021
La serenidad es un estado de íntima placidez no comparable con ningún otro. No sólo es la ausencia de inquietud, zozobra y ansiedad, sino la reconfortante vivencia de sosiego, bienestar y confortamiento interior. Es como un bálsamo para el cuerpo y para la mente, e incluso las funciones somáticas se ven beneficiadas y reguladas por este estado. 

En una era de ansiedad son pocas las personas que gozan de verdadera serenidad, aunque todos podemos ejercitamos para tenerla y beneficiamos de ella. Mientras la ansiedad es una sensación displacentera y difusa que cursa como agitación, incertidumbre y marcada inquietud, la serenidad, en sus antípodas, es una grata sensación que invade el cuerpo y lamente y nos permite vivenciar las cosas de modo muy distinto a como se hace cuando estamos anegados por la angustia. 

Desde la ansiedad o la melancolía, todo se ve teñido de zozobra o penumbra. La gran mayoría de las personas, cuando más, sólo tiene fugaces destellos de quietud, ya que en el trasfondo de su psique pervive una ansiedad «flotante» de mayor o menor intensidad. 

Seguramente, el estado más pleno del ser humano es la serenidad. Ésta posibilita un sentimiento de curativo contento que, al no rayar ni en la exaltación ni en la desmedida euforia, es más estable. Nada hay más enriquecedor que ese estado que, aunque se halla potencialmente en toda persona, conviene conquistado, porque son muchos los factores externos e internos «ansiógenos», es decir, productores de ansiedad y, por tanto, grandes enemigos de la auténtica serenidad. 

Cuando el alma está tintada por la insatisfacción profunda, la voracidad y la agitación, no puede haber verdadero disfrute, e incluso lo «disfrutable» se vivencia con ansiedad. Podemos haber conquistado todo el universo, pero la angustia seguirá atenazando nuestro corazón. Por ello lo más importante que vencer a mil guerreros en mil batallas diferentes es vencerse a uno mismo. 

Cuando hay paz interior, un rayo de soles, un goce maravilloso y hasta en un tonel se encuentra uno mejor que en el más suntuoso palacio. Todo ser humano anhela la serenidad, esa «nube» de embriagante quietud que nos conecta con lo más genuino de nosotros mismos y nos abre a los demás y al cosmos. 

No obstante, por lo general hacemos todo lo contrario de lo que es preciso para hallar el sosiego tan deseado, vivimos como si nunca hubiéramos de morir o como si siempre nos quedara tiempo para aplazar la conquista de la paz interior. La vía hacia dentro es la más secreta, pero es también la más prometedora para encontrar nuestro ángulo de quietud y disfrutar de su energía de serenidad. No hay vibración más pura y curativa que la del silencio interior que halla su fuente en la paz interna. 

Vivamos sosegados entre los agitados y tengamos la cabeza tranquila cuando todo alrededor es cabeza perdida. 

¿Podemos, pues, recuperar la serenidad? SI podemos, porque no hay que ir a buscada a ninguna parte, ya que mora en nuestro interior.

Saludos.
Patricio Varsariah. (www.varsariah.com)
 

porque cada día cuenta...

enero 25, 2021
La vida son círculos con inicio y fin. Unas veces arriba otras abajo, pero siempre en movimiento y las casualidades igual que vienen… se van. Y que en la vida unas veces se gana y otras… se aprende, que es necesario disponer de un tiempo ajeno a todo(s) para escucharme. Para cuidarme. Para despertar por mi mismo, por que las situaciones, con perspectiva, se ven de otra manera. Si te alejas, todo se ve más pequeño… si te acercas, las cosas se amplifican y se ven más grandes. Y es que, a veces, estamos tan cerca de las cosas que no somos capaces de verlas con nitidez. Aprendí a acercarme y a alejarme. Por momentos y para siempre.

Todas las situaciones, por muy duras que desfilen ante nuestros ojos aparecen para algo. Yo, responsable de todas mis acciones, decido si aprender, dejarlo pasar, o taparme los ojos, a confiar y desconfiar. A ver lobos con piel de cordero. Corderos con piel de lobo. Y personas que se dejan la piel por mí, a relativizar las emociones con razón. Y las razones con emociones. A dosificar la aceptación incondicional y regalármela a mi mismo. A elevar a su máxima potencia la responsabilidad y coherencia en mi mismo, a pesar de todo(s).

Que no existen verdades absolutas. Mi verdad, no es tu verdad. Ni nuestra verdad es incondicional. 
Aprendí a adaptar un concepto equidistante entre la verdad y la mentira, que después de la tormenta… viene la calma. Y sino, un respiro de aire fresco que nos permita caminar. Aprendí a regalar mi ausencia a quien no valora mi presencia. A respetar mis ritmos, cadencias y bloqueos. Y a empezar de nuevo que no de cero, por que hay caminos que son necesarios recorrer para descubrir a dónde nos llevan. Y a encontrar extravíos, atajos y zancadillas. Todos ellos forman parte del camino y, por ende, son necesarios. 

Con los años he aprendido a tomarme los miedos a la ligera para que no pesaran tanto porque uno siempre sale adelante aunque le cueste su tiempo. Paciencia, silencio y respeto, he aprendido a amar de manera incondicional. A echar de menos, a echar de más… y, sencillamente, a echar y desechar. A aceptar y a (con)vivir con ello.

Que todas las personas llegan a tu vida por algo: unas, vienen para quedarse. Otras para, una vez cumplida su misión, irremediablemente, salir de ella. En estos casos, recurrí a lazos de libertad para envolver la esencia y no la presencia, y nunca hay que dejar de intentarlo. Nadie dijo que las metas se logren a la primera, ni que el hecho de no lograr tu objetivo en el primer intento signifique que nunca lo conseguirás. Si no sale saldrá. Y sino, improvisa un plan, que es imposible ganar sin jugar, ni llegar sin arriesgarse. Que no hay viento favorable para quien no sabe a dónde va y a guardar la calma en fragor de la tormenta. Y toda esta teoría, llevarla a la práctica.

He aprendido que la vida no espera por nadie y a veces, te soluciona los problemas sin pedirte nada a cambio. Te empuja amablemente por la espalda y te invita a vivir. Porque aún queda mucho hacer. Porque cada día cuenta.

Saludos.
 Patricio Varsariah.
 

Convivimos en el mismo "tiempo" y "espacio".

enero 24, 2021
Todos los hombres nos tornamos buenos, pero lo hacemos tan despacio como el tiempo que necesitamos para izar nuestras conciencias. Podemos, incluso, recorrer toda una vida dormidos, sin hacernos cargo de nosotros ni importarnos el desarrollo colectivo. Los conflictos entre las personas se deben, sobre todo, a las discrepancias que se generan por los distintos grados de conciencia, por existir atentos o por hacerlo despistados. Convivimos en el mismo "tiempo" y "espacio", pero no entendemos de igual modo la vida. 

Las personas más despiertas deben contribuir a hacer inapreciables esas diferencias desde la comprensión y el amor, no desde la “salvación” o el “rescate” de los “perdidos”. A mayor nivel de conciencia mayor responsabilidad universal. A menor nivel de conciencia mayor necesidad de responsabilizarse de uno mismo. De otro modo, avanzaremos muy despacio, o permaneceremos estancados y preguntándonos constantemente de quién es la culpa… 

he dicho.
Patricio Varsariah.
 

estado melancólico del alma

enero 15, 2021
A veces suele suceder que mi alma, el corazón y mi mente son invadidos de pronto por un estado de soledad y  tristeza profunda; es algo que fácilmente no sé definir, ni porqué sucede. Lo único que sé es que de pronto siento que el alma me pesa.

Permanezco preso de ella alrededor de una semana o un poco más. Todo lo veo de otro color, es decir, bañado con el espíritu de la melancolía, del dolor infinito. Las horas y los días transcurren sin decir adiós; los miro y no me importan. La noche se torna distinta, siento que en la profundidad de sus alas, mi alma duele. La luna: en otrora tiempo mi gran amiga, no la quiero a mi lado. La brisa: mensajera de mis pensamientos, la prefiero muda. ´ Ahora que escribo, me doy cuenta, que me es propicia la compañía de la lluvia, el silencio , ¡ quien lo creyera!. No me había dado cuenta que estaban conmigo y lo mucho que me han servido.

Tristeza… infinita tristeza, me cubre de infinita Tristeza.

He pasado largas horas pensando, tratando de encontrar su origen, pero no ha sido posible. Lo que si he notado es que es precedido de un hecho que a mi manera de ver y entender me causa dolor en el alma. Es como si una fuerza misteriosa y delicada hiciera mi alma presa por aquel enunciado tiempo. Si es así, ¿ qué persigue? Absoluto misterio.

Claro que aquello tiene sus ventajas, pues cuando sucede: mis dones intensifican su brillo, mi mente en medio de todo se hace más lúcida, mi alma al ascender del mundo de la melancolía llega cubierta de luz, y de mi corazón brota efervescente el cáliz del amor.

Es posible que sea sanación espiritual ¿ porqué no? .Nunca había escrito sobre este " estado melancólico del alma ". Es la primera vez que lo hago. Sus idas y venidas se encuentran en el Santuario de mi Alma.

he dicho....
Patricio Varsariah
 

en el mundo de la pareja

enero 12, 2021
Una pareja está formada por dos personas distintas, cada cual con diferente personalidad, con distinta manera de pensar y de sentir, con diferentes gustos personales, y sobre todo, cada una procedente de distinta familia.

Bien es cierto que hay muchas personas que se sienten anuladas por el otro miembro de la pareja, pero no debemos olvidar que vivir en pareja no supone dejar de ser individuo como persona, porque cada cual somos independientes, ya que ninguna persona puede ser dueña de otra, ni siquiera los hijos lo son para los padres, y para nada se debe confundir el concepto de “amor entre nosotros” con la “posesión tuya”.

El amor no significa tener en posesión al otro miembro de la pareja, sino que es, compartir y recibir, pero también debe suponer ser independencia, respeto y libertad personal, no debemos impedir el desarrollo total de la personalidad de cada individuo anulándolo, porque eso supondría impedirle crecer a nivel personal, ya que las personas no somos objetos que se traen, se llevan o se dejan de un sitio a otro cuando nos apetece, y si alguna vez os habéis llegado a sentir así, espero que mi post os sirva para haceros reflexionar, e intentéis modelar esos aspectos tan negativos que pueden existir en el mundo de la pareja, ya que, el efecto que se puede conseguir con la posesión, es lo contrario, esto es, que el amor acabe siendo desposeído, no debemos olvidar que la base primordial de la convivencia es el total respeto hacia la otra persona.

Patricio Varsariah
 

la soledad es un arte,

enero 12, 2021
La gente se apega, y cuanto más te apegas a la otra persona, más se asusta la otra persona, más ganas tiene de escapar, porque hay una gran necesidad interior de ser libres. El deseo de libertad es mucho mayor que cualquier otro deseo, es mucho más profundo que cualquier otro deseo. De ahí que uno pueda sacrificar incluso el amor, pero no pueda sacrificar la libertad, no forma parte de la naturaleza de las cosas. 

De ahí que la auténtica dicha sólo pueda ocurrir en tu soledad.

La soledad es un arte, todo el arte de la meditación. Estar completamente centrado en tu propio ser sin ansiar a la otra persona; estar en tal profundo reposo contigo mismo que no necesitas nada más, eso es la soledad. Te proporciona dicha eterna.

Si primero estás arraigado en tu ser y luego te diriges a una relación, el fenómeno es completamente distinto. En este caso puedes compartir, puedes amar y también puedes disfrutar este amor. Incluso cuando es momentáneo, puedes danzar, puedes bailar, y cuando desaparece, desaparece; no miras atrás. Eres capaz de crear otro amor, de modo que no hay necesidad de apegarse. Das gracias a tu amante, das gracias al amor que ya no está ahí porque te enriqueció y te proporcionó algunos atisbos de la vida, te hizo más maduro.

No obstante, esto sólo será posible si estás algo arraigado en tu ser. Si el amor es todo lo que tienes, sin ninguna base meditativa, sufrirás, cada relación amorosa tarde o temprano se convertirá en una pesadilla. 

Aprende el arte de estar solo, y dichosamente solo; entonces, todo será posible.

Patricio Varsariah.
 

la vida no se halla estancada…

enero 12, 2021
Si la vida tuviera un objetivo, las cosas no serían tan hermosas, porque un día llegarías al final y después todo sería sencillamente aburrido. La vida aborrece la monotonía. En cuanto alcanzas cierto estado, la vida te da otro objetivo. El horizonte no deja de aparecer delante tuyo, jamás lo alcanzas, siempre estás “en el camino”… a punto de llegar. Y si entiendes eso, la tensión en tu mente desaparece, porque la tensión está, justamente, en buscar constantemente un objetivo, en llegar a alguna parte. 

La mente continuamente anhela una llegada, mientras que la vida es una continua partida y llegada… llegar, para volver a partir, y así. No tiene una finalidad. Nunca es perfecta, y ésa es su perfección. Es un proceso dinámico, no algo muerto y estático.

La vida no se halla estancada… fluye, fluye y no hay otra orilla. Cuando comprendes esto, comienzas a disfrutar del viaje en sí. Cada paso es una meta, y no hay un objetivo. Esta comprensión, una vez que se asienta en tu interior, te relaja. Entonces no hay tensión porque no hay lugar a dónde ir, salvo hacia ti mismo.

Patricio Varsariah.
 

paz interior.

enero 12, 2021
Si uno cultiva su paz interior mediante la práctica de la acción correcta, sentirá tal grado de confianza que cualquier anticipación acerca de lo mal que pueden ir las cosas, será interpretada por su mente profunda como un pensamiento virus y su disolución será automática. La anticipación negativa de acontecimientos dolorosos genera sufrimiento en el presente de lo que, paradójicamente, puede suceder o no en el futuro 

¿Acaso no es mejor pensar que cuando las cosas sucedan, dispondremos de las soluciones consiguientes? En realidad, antes de que suceda lo que uno teme, lo más probable es que alguno de los elementos implicados haya sufrido alguna modificación ¿Acaso no puede suceder también que cuando llegue el mañana, pueda incluso ya darnos igual lo que hoy nos atormenta? 

Existen personas que tienen un cierto grado de adicción a vivirse en el problema. Sus mentes tienen el hábito de crearse tensión e incertidumbre acerca de lo que llega. Es muy frecuente que el programa mental de anticipación y victimismo de estos sujetos haya sido fotocopiado de alguno de sus progenitores. Un aspecto que, si bien ayuda a comprenderlos, no les exime del trabajo de instalar nuevos programas mentales. 

Para conseguir tal reorientación positiva, primeramente conviene devenir consciente de los momentos cotidianos en los que sale a la luz nuestra parte negativa y crítica. Seguidamente, es aconsejable cultivar la atención sostenida al trazado de nuevas opciones de pensamiento más profundas y expansivas. De otro modo, las ideas estériles, además de intoxicar al propio psicocuerpo y al medio ambiente, angustian y atormentan.

Las estadísticas más recientes señalan que el 90% de los sufrimientos que el ser humano padece son generados por cosas que no han sucedido ni van a suceder. El hecho de aprender a erradicar tales pensamientos virus de la corriente mental supone el verdadero yoga de atención. Cuando la mente es invadida por semejantes ideas, el sujeto se ve obligado a mantener un constante estado de alerta. Se trata de una gimnasia mental que, sin duda, fulmina los pensamientos inútiles e indeseables y ayuda a conocer los entresijos de la propia mente. Esta práctica también propicia a relativizar el mundo de las ideas y posibilita un salto en la expansión de consciencia.

Es frecuente observar como muchas madres tildadas de “buenas” se anticipan a imaginar desgracias en sus hijos mayores cuando éstos se retrasan en llegar a casa. Cuidado con ese aspecto de algunos seres que se preocupan “tanto” por los demás, cuando afirman que lo hacen porque los quieren y “necesitan”. Tal vez, dichos vínculos, en la mayor parte de los casos, tienen que más que ver con patrones patológicos de dependencia que con relaciones de amor y convivencia. 

Los hechos que acontecen en la vida son totalmente neutros. En realidad, es nuestra mente la que interpreta y da significado positivo o negativo a las cosas que pasan. Desde tal perspectiva, aprender a pensar bien lo que sucede es una de las más valiosas competencias de la persona.

Patricio Varsariah.
 

12 Enero 2021

enero 12, 2021
No soy de aquí porque no pertenezco, al menos no aún ni en mucho tiempo. Ni soy de allá porque me fui, lejos dejando todo atrás. Aquí todo es diferente, nuevo. excitante, hasta luminoso. Allá me suena lejos, confuso, fantasmal y nostálgico a la vez. Por momentos quisiera volver allá pero se que tampoco pertenecería porque me vine aquí, donde curiosamente tampoco siento pertenecer. No estoy en el camino, estoy aquí, en este lugar y no lo siento mío, no lo siento mi aquí. Mirando atrás veo el allá y lo veo tan lejos que no me atrevería a volver, porque sé que extrañaría el aquí. Que me da tanto sin proponérselo, aunque yo no lo vea, aunque no lo sienta mío... 
 Patricio Varsariah.